Un programable Sensor de efecto Hall se basa en el principio estándar del efecto Hall, donde se genera un voltaje a través de un semiconductor cuando se aplica un campo magnético perpendicular a su corriente de excitación. Este voltaje es proporcional a la intensidad del campo magnético, que a su vez es proporcional a la corriente que se mide. El diferenciador clave es la integración de una interfaz digital y acondicionamiento de señal en chip. Esto permite a los usuarios configurar parámetros clave después de fabricar e instalar el sensor.
Características del producto
1. Programabilidad de posproducción: Los parámetros críticos como la sensibilidad (ganancia), la compensación de salida y los coeficientes de compensación de temperatura se pueden calibrar digitalmente a través de interfaces como I²C. Esto permite un ajuste preciso para satisfacer las necesidades de aplicaciones específicas y corregir las tolerancias a nivel del sistema.
2. Mayor precisión y flexibilidad: La programabilidad permite recortar los errores de compensación iniciales y ajustar la sensibilidad, lo que conduce a una mayor precisión general de la medición. A menudo se puede adaptar un único modelo de sensor para medir diferentes rangos de corriente, lo que aumenta la flexibilidad del diseño.
3. Funciones y diagnósticos avanzados: Muchas versiones programables ofrecen diagnósticos integrados (p. ej., detección de sobrecorriente, indicadores de falla interna) y modos de salida seleccionables por el usuario (p. ej., voltaje analógico, PWM, digital), lo que simplifica la integración del sistema y mejora la inteligencia.
Aplicaciones comunes
Estos sensores inteligentes son ideales para aplicaciones que requieren alta precisión, flexibilidad e inteligencia del sistema:
1. Control de motores industriales de alta precisión y servoaccionamientos, donde la retroalimentación de corriente exacta es crucial.
2. Sistemas avanzados de gestión de baterías (BMS) en vehículos eléctricos y almacenamiento de energía, que permiten un cálculo y protección precisos del estado de carga.
3. Controladores lógicos programables (PLC) y unidades de distribución de energía inteligentes, que permiten la configuración en campo y el control adaptativo.